¿QUÉ INTENSIDAD PODRÍA TENER EL PEOR TERREMOTO ESPERADO EN LA ROMANA?

 

El reciente terremoto de intensidad 5,2 ocurrido en Lorca, la pérdida de y los daños causados en las estructuras del 56% de los edificios (pérdidas estimadas de 35 milones de euros), demuestra el importante riesgo de catástrofe sísmica que afecta a todo el suereste español y la escasa conciencia de la población ante este peligro que, por no ser habitual, obviamos de manera imprudente.

Por otro lado, también se ha demostrado que las actuales normas de construcción no exigen la suficiente resistencia a las edificaciones construidas, tal y como se ha reconocido al admitir estos días la necesidad de revisar dichas normas. [ampliar información sobre el terremoto de Lorca de 11 de mayo de 2011 >]

¿Y en La Romana? ¿Sabemos el riesgo que existe de que sufra un terremoto catastrófico? ¿Sabemos cómo actuar si se produce un terremoto de gran intensidad?

RIESGO SÍSMICO EN LA ROMANA

El municipio de La Romana se encuentra en el SE de la Península Ibérica, zona de elevada actividad sísmica.

En La Romana, de acuerdo con los estudios disponibles, el mayor terremoto que podría ocurrir en 500 años sería de intensidad de VII a VIII; Esto no quiere decir que se espere un sismo de ese tipo cada 500 años, sino que la posibilidad de que ocurra en un año es de 1/500, lo que son conceptos muy diferentes. En menos de 100 años, la intensidad del sismo esperado sería menor de VI. (El de Lorca fue de intensidad V, si bien el epicentro, muy superficial, se localizó a muy poca distancia del núcleo más poblado)

Para medir el riesgo sísmico se emplea una escala de intensidad europea, que va del grado I al XII, y se han recogido 115 movimientos sísmicos desde hace más de 600 años (que van desde el grado VI, el primero a partir del cual se producen daños ligeros en edificios vulnerables y superiores, hasta el nivel X, correspondiente al terremoto que asoló la Vega Baja, y más concretamente Almoradí, en 1829 dejando casi 200 muertos.)

Los Seísmos de VII a VIII causan daños muy graves. Los Seísmos de VI a VII son terremotos fuertes que causan daños graves y pueden afectar a áreas amplias de hasta 160 kilómetros. Los Seísmos de V a VI son terremotos moderados que causan daños importantes en aquellas edificaciones mal construidas.

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En el PGOU de La Romana se prevén menores intensidades máximas: La esperada en 100 años es de de V en 100 años, y las esperadas en 200 y 500 años, serían de VI.

La Norma de Construcción Sismorresistente NCSE-94, establece que en el área de estudio, para un periodo de retorno de 500 años, la aceleración sísmica básica (ab) es de 0.11, y el coeficiente de contribución (K) es de 1.0

La peligrosidad, que se define como la probabilidad de que en un determinado lugar, durante un tiempo determinado, se supere alguno de los parámetros que caracterizan el potencial destructor de un terremoto, varía sustancialmente según la naturaleza del terreno. Así, es mayor en los lugares con una litología de arcillas o de arenas y cantos. Estos materiales aparecen en el MAPA LITOLÓGICO, como arcillas verdes, a veces con yesos y aluvial, arenas y arcillas con cantos . Por el contrario, las zonas idóneas para la construcción son, desde un punto de vista estrictamente geotécnico, aquellas cuyo sustrato son calizas, areniscas y dolomías. Como puede observarse en el siguiente mapa litológico, el casco urbano de La Romana asienta sobre material compuesto de cantos, gravas, arenas y arcillas; lo cual le hace más vulnerable a los terremotos.

 

A los efectos de la aplicación de la Norma dado que para el caso de La Romana la aceleración sísmica de cálculo es de 0,11g (igual o mayor de 0,08 g e inferior a 0,12 g), las edificaciones de fábricas de ladrillo, bloques de mortero o similares no deben poseer más de cuatro alturas.

La experiencia aconseja evitar las estructuras asimétricas en los edificios, que se convierten en elementos de inestabilidad y ruptura. Así mismo deberán evitarse los aditamentos o adornos fijados a las fachadas, cuyo desprendimiento puede resultar peligroso. Resultan muy aconsejables las calles amplias y con espacios libres alrededor de los edificios.

Por otro lado, la vulnerabilidad (grado de pérdida de un elemento dado sujeto a riesgo, como resultado de un terremoto de una determinada magnitud o intensidad) de las viviendas aumenta, además de por sus características constructivas en parte definidas por su antigüedad, por la altura de la misma y el tipo de suelo sobre el que están edificadas. Una distribución dispar de alturas en una manzana de casas incrementará la vulnerabilidad de las mismas por interacción frecuencial entre ellas. Las cimentaciones sobre suelos susceptibles a licuefacción (proceso por el que
algunos materiales como limos, arenas, etc. se comportan como un fluido denso.

[Consulta los últimos terremotos ocurridos en la provincia de Alicante >]

¿Qué hacer si ocurre un terremoto?

Vivir un terremoto puede ser una de las experiencias más terribles que una persona pueda tener. Clásicamente el suelo ha sido nuestra referencia, lo que nunca va a fallar bajo nuestros pies. ¿Qué podemos pensar cuando se agita como una veleta ante el viento? Este acontecimiento hace que muchas personas se dejen llevar por el pánico y actúen sin reparar mínimamente en las consecuencias.

En el estado actual de conocimiento es imposible predecir la ocurrencia de un terremoto en un determinado lugar y fecha. Sin embargo, aunque esto pudiera hacerse, de poco nos sirve si sólo tenemos unas horas o con suerte unos días para reaccionar. En este supuesto con gran seguridad salvaremos nuestras vidas, pero si antes no hemos tomado unas mínimas medidas podremos perder nuestro hogar o estar largo tiempo abandonados a nuestra suerte, con escasos medios para sobrevivir.

Es por ello que la mejor medicina hoy en día sea la prevención y la preparación para actuar adecuadamente el día que ocurra el terremoto. En ambos casos es necesario conocer los fenómenos que se desencadenan y las situaciones, a veces inesperadas, que se crean como consecuencia de la ocurrencia de un terremoto.

¿Qué hacer antes de que ocurra un terremoto?, Más vale prevenir...

na vez que conocemos los principales efectos que causa un terremoto estamos en condiciones de tomar una serie de medidas conducentes a disminuir sus daños en nuestra vivienda o a prevenir las posibles carencias y dificultades que nos pueden ocasionar estos daños en los primeros días después del terremoto.

Se puede comenzar identificando las posibles situaciones de peligro en los lugares donde típicamente se desarrolla nuestra vida: en casa, en el trabajo, en la escuela, en el supermercado, en la calle, etc.

En casa : imagine qué sucesos pueden ser desencadenados por un terremoto y trate de evitarlos. Para ello puede ir habitación por habitación y trate de:

  • Asegurar el anclaje de muebles y electrodomésticos altos y pesados a la pared, evitando su vuelco durante la sacudida.
  • Mover los objetos pesados a las partes bajas de los muebles para evitar que caigan; si esto no es posible trate de sujetarlos mediante anillas, alambres o velcros a la pared o estantes.
  • Situar los objetos frágiles en zonas próximas al suelo.
  • Disponer los muebles de manera que pueda evacuarse rápidamente la vivienda tras cesar el terremoto. Evite acumular objetos que puedan entorpecer las posibles vías de escape.
  • Sustituir las puertas de vidrio por otro material similar que no sea cortante en caso de romperse.
  • Almacenar productos químicos (de limpieza, pinturas, etc) en zonas ventiladas y lejos de donde guarde objetos de emergencia (comida, medicinas, etc.).
  • Identificar habitaciones próximas a árboles o postes de luz o teléfono. Si uno de estos cae sobre su cuarto puede derribar la pared y caer el conjunto encima suya.
  • Localizar mentalmente las ventanas, espejos o cualquier otro vidrio que pueda romperse y salir despedido. 

Es conveniente además que:

  • Identifique las zonas más seguras en cada cuarto: muros de carga, pilares, marcos de puertas (que no tengan cristal sobre ellos), etc. Las habitaciones grandes, con grandes ventanales y pocos elementos de apoyo suelen ser más las propensas a colapsar durante terremotos. Trate de evacuarlas rápidamente en caso de terremoto.
  • Sepa qué hacer en función de la habitación de su casa en que se encuentre.
  • Si vive en una casa con varias plantas tenga al menos una escalera plegable. Mejor si es una en cada planta.
  • Hable con su familia y establezcan un lugar de reunión y quién debe ir a buscar a los más pequeños de la familia.
  • Todos los miembros de la familia (excepto los más pequeños) conozcan dónde se encuentran las llaves de paso del agua y el gas, así como el panel de fusibles de su casa. Asegúrese de que todos saben cómo cerrar dichas llaves o cortar la corriente eléctrica en caso de necesidad. Puede ser conveniente que etiquete estas llaves, indicando claramente la posición "abierto" y "cerrado".

Asegúrese tener a mano, en lugares seguros y de fácil acceso:

  • Comida para casos de emergencia en cantidad tal como para vivir una semana. Esta comida preferentemente no debe precisar que se conserve refrigerada, debe ser de poca o nula preparación, que se ajuste a las necesidades y gustos de su familia (no olvide aquellos que puedan precisar un régimen alimenticio especial) y que se almacene en porciones equivalentes a una comida (evite "sobras" que no puede conservar adecuadamente). Entre estos alimentos podemos señalar: alimentos enlatados precocinados, cereales, frutos secos, sopas instantáneas, galletas, caramelos, etc.
  • Agua y leche en polvo para un período de tiempo similar.
  • Almacene ambos, comida y bebida, en lugares secos y frescos. Revise periódicamente la fecha de caducidad de los envases y vaya sustituyendo los de fecha de caducidad más próxima. Sitúe además los productos de fecha de caducidad más próxima los primeros. Guarde todo en bolsas o cajas de fácil transporte.
  • Utensilios de cocina (no olvide abrelatas). Cubiertos de plástico y una navaja multiuso. Bolsas de basura. Pastillas para barbacoa (pueden servir también las piñas de pinos del jardín o bosque próximo).
  • Ropa adecuada a cada estación del año. Productos para el aseo personal.
  • Un botiquín de primeros auxilios. Medicinas para enfermos crónicos de la familia. Vitaminas. Vendas y cicatrizantes. Termómetro. Aprenda primeros auxilios si aún no sabe.
  • Una caja de herramientas.
  • Extintores.
  • Muy importante: tenga un silbato, una radio, una linterna y varios juegos de pilas (conservados en su envase original). Revise periódicamente la fecha de caducidad de las pilas y cámbielas en caso necesario. Puede ser conveniente tener estos objetos en la mesita de noche. 

En el trabajo: proceda de forma similar a su casa, identificando aquellos objetos que pueden salir despedidos durante la sacudida. Organicen un plan de emergencia y evacuación de la oficina.

En la escuela: pregunte a los profesores sobre los planes de emergencia de la escuela. ¿Cual es su responsabilidad y su papel en caso de emergencia? Asegúrese de que se enseña a los estudiantes (sus hijos) qué hacer cuando ocurra un sismo.

¿Qué hacer durante un terremoto?

Un terremoto puede durar desde unos pocos segundos hasta algo más de un minuto. Si es grande primero notará una perturbación moderada, las ondas P, pero luego el suelo vibrará violentamente y posiblemente perderá el equilibrio. Es también probable que no pueda moverse: numerosos objetos que caen, las ventanas y puertas que se abren y cierran violentamente o su propio miedo pueden impedirle avanzar.

Independientemente de donde se encuentre, procure mantener la calma y no se deje dominar por el miedo. Con toda probabilidad su primera reacción será de sorpresa o de confusión. A continuación se dará cuenta que se trata de un terremoto. En ningún caso y circunstancia grite ¡es un terremoto! , que puede alimentar el miedo de otros. Mejor gritar ¡A cubierto! que puede ayudar a que alguien salve su vida situándose en un lugar seguro.

Su respuesta dependerá de donde se encuentre cuando ocurra el terremoto. Consideramos a continuación las circunstancias más probables:

Dentro de un edificio:

  • Continúe dentro hasta que acabe el terremoto.
  • Aléjese de todo objeto que pueda caerle encima. Aléjese también de ventanas o espejos que cuyo cristal pueda estallar y cortarle.
  • Evite pasar debajo de puertas con ventanales encima del marco de la puerta.
  • Busque una mesa o mueble sólido y métase debajo.
  • Si encuentra un pasillo, un pilar, una esquina de la sala o el marco de una puerta (siempre que no tengan un ventanal encima) siéntese en el suelo, flexionando y levantando las rodillas para cubrir su cuerpo y proteja la cabeza con las manos. Si tiene un libro, periódico, casco, un cojín o algo con qué cubrir la cabeza, hágalo inmediatamente.

En casa: Siga las recomendaciones anteriores pero además:

  • Si está en la cocina, salga inmediatamente de ella. Es el cuarto más peligroso de su casa por el gran número de objetos que hay en los armarios y que pueden caer.
  • Si está descalzo (en la cama, ducha, etc.), arroje una manta o toalla al suelo y ande arrastrando los pies sobre ella para evitar cortes con cristales rotos. Procure meterse bajo la cama hasta que pase el terremoto.
  • Si está en una silla de ruedas, bloquee las ruedas y cubra su cuerpo doblándose sobre sí mismo y cubriendo su cuello y cabeza con las manos, manta u otro objeto que tenga a mano.

En un edificio público (supermercado, cine, biblioteca, etc):

  • No corra despavorido hacia la salida. Se puede crear una avalancha humana que con toda probabilidad provocará más heridos que el propio terremoto.
  • Aléjese de ventanas o puertas de cristal.
  • Si está en el cine o el teatro échese al suelo, de rodillas, cubriendo su cabeza y cuello con las manos. Procure además realizarlo en el hueco de su butaca, de manera que sus vecinos puedan hacer lo propio en sus respectivos huecos.
  • En espacios con estanterías (bibliotecas, archivos, supermercados, etc.) salga de los pasillos donde se encuentran las estanterías y agáchese, de rodillas, cubriendo su cabeza y cuello, junto a los laterales de las estanterías.
  • En la escuela haga que los niños y estudiantes se arrodillen debajo de su pupitre, poniéndose un libro sobre la cabeza.

Si se encuentra en un vehículo conduciendo:

  • Detenga lentamente el vehículo, en el arcén de la carretera.
  • No pare nunca debajo o sobre la plataforma de un puente. Tampoco junto a postes.
  • No salga del vehículo hasta que termine el terremoto.
  • Procure no bloquear la carretera.

Si se encuentra en la calle:

  • Aléjese de edificios, carreteras, postes o árboles. Busque sitios abiertos.
  • Si no tiene cerca un sitio abierto, cúbrase en el zaguán de la casa más próxima, preferentemente bajo el marco de la puerta de entrada, sin penetrar en el hall de la vivienda. 

¿Qué hacer después de un terremoto?

na vez que ha terminado la vibración, su respuesta va a variar dependiendo de donde se encuentre y de los daños ocasionados. Como en los casos anteriores vamos a considerar varias posibilidades.

En casa:

  • Si está en la oscuridad no encienda la luz o una vela. Utilice la linterna.
  • Cierre la espita del gas, el suministro de luz y el agua.
  • Si aprecia un escape de gas no corte la luz; al hacerlo puede saltar una chispa que prenda el escape. No utilice aparatos eléctricos que puedan causar chispas y abandone rápidamente el edificio.
  • No abandone su vivienda si no observa daños en ella, pero tampoco se asome a ventanas o balcones, que podrían fallar con su peso.
  • Si fuera necesario evacuar la vivienda, háganlo todos los miembros de la familia conjuntamente. Si alguien no responde puede estar conmocionado y requerir ayuda.
  • Si se queda atrapado entre las ruinas de su casa, procure escapar entre los huecos existentes entre los escombros. Si esto no es posible, utilice un silbato para llamar la atención de los equipos de rescate. Mantenga la calma.
  • Si tienen que evacuar su casa y viven en un bloque de viviendas, utilicen las escaleras, nunca el ascensor. Espere a que un técnico revise los daños y determine si es seguro volver a ocuparla.
  • Si vuelve a casa, no entre en ella si observa daños.
  • Aléjese de cables rotos o caídos. Vigile que los niños no se acerquen a ellos.
  • No utilice el teléfono a menos que sea estrictamente necesario. Puede colapsar líneas vitales de comunicación de las autoridades.
  • Encienda la radio y escuche las noticias y partes de información de Protección Civil . Obedezca las instrucciones de las autoridades.
  • Si no hay suministro del agua, no utilice la cadena del inodoro. El agua de su depósito puede ser muy útil.
  • Proceda a recoger los paquetes donde guardaba las cosas que se indicaban en el apartado de "tener a mano". Si no tiene electricidad pero puede acceder a los alimentos de su frigorífico, utilice estos primero.
  • Procure no mover a personas gravemente heridas a menos que sea necesario. Espere a que lleguen equipos de rescate.

Si está en la escuela , siga el plan de emergencia establecido en la misma.

Si en encuentra en un vehículo , encienda la radio y procure volver a su casa con gran precaución, evitando rutas que crucen numerosos puentes. En ningún caso vuelva a casa si vive debajo de una presa o cerca de la playa.

Si está en un barco y el terremoto ha sido violento, posiblemente se forme un maremoto. Si estaba fuera y alejado del puerto, diríjase inmediatamente a mar abierto, allí las olas de maremoto tendrán mucha menor altura debido a la mayor profundidad del mar. Si por el contrario se encuentra en el puerto, baje del barco y aléjese inmediatamente de la costa. En ningún caso vaya a la playa a ver venir el posible maremoto.

¿Qué daños causa un terremoto?

La principal causa de daños ocasionados por los terremotos es la propia sacudida. Dicha sacudida provoca la caída de numerosos objetos y el derrumbamiento de edificios. El colapso de edificios provoca que en el mejor de los casos sus habitantes queden atrapados entre los escombros, siendo frecuente que perezcan por aplastamiento. Por otra parte la caída de objetos puede causar numerosas heridas, llegando incluso a la muerte si se trata de objetos muy pesados (muebles, lámparas pesadas, falsos techos, etc.) o cortantes (fragmentos de vidrios de ventanas).

Otros daños que provoca el terremoto afectan al terreno:

  • Asentamientos diferenciales en el suelo.
  • Deslizamientos de tierras y formación de coladas de barro.
  • Licuefacción del suelo.
  • Avalanchas.
  • Agrietamiento y fractura del suelo.

Así como:

  • Maremotos.
  • Inundaciones (por ruptura de embalses, conducciones de agua, etc).

Todos estos fenómenos pueden ser muy destructivos si afectan al terreno sobre el que se asientan nuestras ciudades o las infraestructuras necesarias para el normal desarrollo de nuestra vida (hospitales, bomberos, depósitos de abastecimiento de agua, combustible, centrales eléctricas, etc.).

Un aspecto muy importante a tener presente es que tras un terremoto, sobre todo si éste ha sido destructivo, es muy probable que se interrumpa el suministro de luz, agua y teléfono. Ello nos puede obligar a tener que vivir durante un período de varios días en unas condiciones totalmente inesperadas para nosotros, sin frigorífico donde almacenar los alimentos, sin agua o luz para cocinarlos.

Otro fenómeno que suele acompañar a muchos terremotos, y que a veces ha causado más daños que la propia sacudida, es el fuego. Como consecuencia de la vibración puede romperse la conducción del gas de la cocina; una chispa de un cable roto o el inocente fósforo que encendemos para ver mejor en la oscuridad puede desencadenar un incendio que arrase nuestra vivienda o incluso nuestro barrio. La falta de suministro de agua puede además impedir que se pueda apagar este incendio.

Otros daños o situaciones que puede causar un terremoto son:

  • Cierre de carreteras y vías férreas. Colapso de puentes.
  • Cierre de supermercados y comercios en general. Limitación en el acceso a bienes de consumo.
  • Contaminación del aire y agua por escapes tóxicos e incendios.
  • Colapso de hospitales.

Falta de zonas de acogida. Exposición a las inclemencias del tiempo.

SISMICIDAD HISTÓRICA EN LA PROVINCIA DE ALICANTE

La provincia de Alicante se encuentra situada en un área de actividad sísmica moderada, donde se detectan cada año entre 50 y 60 microseísmos de una intensidad que oscila entre los 2,5 y los 4,5 grados en la escala de Ritcher.

La Vega Baja es la zona de la provincia dónde hay mayor riesgo de que se produzca un terremoto de gran magnitud en un periodo de retorno de 500 años, destacando especialmente Torrevieja y localidades como Benijófar, Bigastro, Almoradí, Formentera del Segura, Catral o San Fulgencio. Un riesgo que aumenta de norte a sur, aunque no de manera regular, y es especialmente intenso en el límite de nuestra provincia con la vecina Murcia. La segunda ciudad en tamaño de la provincia, Elche y la vecina Crevillent, se encuentran ubicadas en una de las zonas de mayor peligrosidad, aunque no con la intensidad de la Vega Baja, que roza el riesgo alto.

La posición de la Península Ibérica, en la proximidad de la zona de contacto entre las grandes placas Euroasiática y Africana,  y su peculiar movimiento relativo respecto de ambas, da lugar a la aparición de cordones o cinturones de sismicidad, tanto en las inmediaciones de la cordillera pirenaica como en  las  cordilleras béticas.  Estando la Comunidad Valenciana situada en el extremo nororiental de las mismas, no son de extrañar las evidencias, tanto de carácter geológico,  paleosismicidad, como de carácter histórico-documental y recientemente instrumental, en favor de la ocurrencia periódica de episodios sísmicos, cuya intensidad se puede calificar en general  de moderada, si bien en ocasiones no muy lejanas han llegado a producir auténticas catástrofes para la población.

España esconde decenas de fallas activas, capaces de provocar terremotos destructores, pero los organismos públicos responsables de prevenir sus efectos no tienen ni idea de dónde están. El Instituto Geográfico Nacional (IGN), encargado de elaborar el mapa de peligrosidad sísmica, dispone de datos obtenidos con sismógrafos en los últimos 100 años, en el mejor de los casos. También emplea el testimonio subjetivo de los historiadores en los últimos siglos, pero este registro es muy incompleto debido a la destrucción de bibliotecas en la época de la Reconquista. Si una falla estalla de manera más o menos regular cada 1.000 años, queda fuera del conocimiento actual.

Dentro de lo que definimos como época histórica, constan episodios bien documentados (Todas estas intensidades se refieren a la escala EMS-98)

•  Orihuela en: 1.482 grado VIII y en 1484 grado IX

•  Alcoy en 1620 y 1644 ambos con intensidad VIII

•  Estubeny en 1748 con grado VIII

•  Torrevieja, serie sísmica acaecida entre 1827 y 1829, en la que se inscribe el terremoto más destructor ocurrido en la Comunidad Valenciana el 21 de Marzo de 1829, de intensidad IX-X.

En el mapa de las intensidades esperadas se ha tenido en cuenta un "periodo de retorno" de 500 años, es decir, la probabilidad estadística de que un terremoto de grado VI o superior se produzca en un periodo de 500 años en cada punto del territorio. Por su parte, el mapa de características del terreno lo clasifica en cuatro categorías según su capacidad para reaccionar y transmitir las ondas sísmicas, la mayor de las cuales duplica a la menor.

Para elaborar el mapa de peligrosidad sísmica se han combinado dos mapas: el de las intensidades promedio esperadas con el de las características del terreno según su forma de reaccionar a las vibraciones del terremoto.

Ver Mapa Peligrosidad Sísmica en España >

Fuente: http://web.ua.es/urs

http://chrismielost.blogspot.com/2011/05/sobre-el-terremoto-en-lorca-y-la.html

 

El mapa sísmico subestimaba el riesgo en la zona de Lorca

El terremoto obliga a revisar la norma antisísmica de edificación en España | El daño lo agravó la cercanía del foco, la superficialidad y el tipo de terreno | El 12% de los edificios inspeccionados, 165, sufre graves daños estructurales | La aceleración sísmica del suelo fue el triple de la prevista en la norma de Lorca | Nueve centros escolares no abrirán ya en lo que queda de curso Sucesos | 14/05/2011 - 01:04h